Last year VII

Querido Amigo,

                             Nuevamente me encuentro escribiéndote sobre otro año, y sin quererlo, se convirtió en mi ritual. Si tuviera que poner un título a este capítulo o a esta temporada, es probable que dijera "mi turno". Creo que fue el momento de hacer lo que sentí, cuándo y cómo quise. Ello me llevo a terribles errores, a escenas que quisiera borrar, a personajes que no debieron existir. Pero entendí que es el precio de pagar por dejarte llevar. No sé si me arrepiento, pero hay momentos que hubiera deseado no vivir.

                            A principio de año una tormenta golpeo mi puerta, y estuve dispuesta a empaparme, aun sabiendo que sería un error. Fue divertido hasta que se convirtió en pesadilla y la tormenta se esfumo. Volví a sentirme culpable y aguantar mis lágrimas mientras se alejaba. Pero como dice la rosa: "Estoy aprendiendo a ser valiente en mis hermosos errores". 

                                    Me toca contarte que estoy a mitad de camino, y que recibí un papel que lo certifica. Un papel que valida todo el tiempo dedicado y esfuerzo. Este año también llegaron mis 33 años, y aún recuerdo que era tu edad cuando nos conocimos. Y la edad de Cristo cuando se lo llevaron a la cruz. No sé si realmente significará un cambio, un renacer, o solo será un número más. Debo admitir que cada año me cuesta más festejarlos y vuelvo a sensibilizarme al soplar las velas. 

                                        Y al comenzar diciembre decidí volver a embarcarme en un día de silencio, solo para recordarme el significado de Anicca, que espero, me acompañe toda la vida. También volví a buscar refugio en la montaña y entendí que quizás allí pertenezco. Por último, creo que debo destacar que, aunque no tuve los mejores trabajos, me di cuenta, que me han acompañado personas hermosas para sobrepasar las largas jornadas. Conocer nuevas personas, adaptarme a cambios fueron empujes que me hicieron crecer. 

                                Agradezco otro año, lleno de amigos y flia. Algunos recuerdos quedarán, otros quizás ya se borren. Pero mañana será un nuevo año.  Sigo temiendo a las hojas en blanco, a los comienzos. Me siento como al borde del abismo, sin opción más que saltar. 

            Te deseo amor en tu corazón, paz en tu mente y fortaleza. Que mañana nos encuentre brindando y rodeados de amor. Muy feliz 2025!

                                                     Sincerely yours,


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